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Terra
La Coctelera

A MUJERES COMO ESTAS LE SOBRAN CANCIONES.

Ya ni me acuerdo como conocí a Monica, creo que fue después de haber regresado de Chile, en mis épocas de marihuanero. Creo que me la presentó Stiven en una fiesta. Se nos acercó saltando de un lado a otro, mientras la música de la fiesta la electrocutaba gracias a las líneas de coca que había aspirado y la pasta de éxtasis que enloquecía su sistema nervioso. Me saludo de un beso en la boca y me dijo que bailara con ella, me ofreció una pastilla con la punta de su lengua que yo acepte con los ojos cerrados. No me acuerdo de muchos detalles aquella noche. Al otro día desperté donde Stiven, y me fui a trabajar al restaurante. Unos días después, Mónica pasó a buscarme en un carro último modelo, yo no le había dado mi dirección, ni mi teléfono, y no me importó donde los había conseguido; el carro supuestamente era de su novio, un matoncito de discoteca que lo único que le importaba era que ella vistiera con ropa de marca. Lo que el no sabía era que el dinero puede comprar muy buen sexo, pero no el corazón de una mujer. El que tu novia te la chupe mientras manejas no quiere decir que de verdad te ama.

Mónica y yo comenzamos a salir de seguido, consumíamos drogas y hacíamos el amor al aire libre, el viento congelado de esta ciudad se me clavaba como miles de agujas en las nalgas. Al terminar encendíamos un bareto y nos sentábamos en la loma a ver las luces de la ciudad, yo le ponía uno de los audífonos de mi walkman y al darle play sonaba por uno de sus oídos la voz del cantante y por el otro mi voz: Alguien me ha dicho que la soledad se esconde tras tus ojos, y que tu blusa adora sentimientos, que respiras. Tenés que comprender, que no puse tus miedos donde están guardados y que no podré quitártelos si al hacerlo me desgarras. No quiero soñar mil veces las mismas cosas, ni contemplarlas sabiamente, quiero que me trates suavemente…

EL EXILIO (en Quito no hay estrellas) Parte 3

Siempre creí una mierda ser colombiano, pero esa mala reputación que tenemos en el exterior nos sirvió de algo a Julio y a mí una noche en Lima (Perú): Salíamos de una “pollada” borrachos y maltratados, en una calle oscura se nos acercaron dos negros grandísimos y nos pidieron que les entreguemos nuestro (poquito) dinero; yo me voltee y le dije a Julio, huy hermano aquí fue, y es cuando los dos atracadores se echan hacia atrás y dicen: ¿ustedes son colombianos?, y nosotros respondemos – sisas – y los dos tipos se echan a correr. Me quede viendo a Julio por un momentos y comenzamos a caminara hablando en vos alta sacando nuestro mejor acento y contándonos cosas de cuando vivíamos en Colombia.

Lo más lejos que llegue fue hasta la frontera entre Perú y Chile. En mi bolsillo solo tenía dinero para devolverme, Julio, Ernesto y unos gringos que conocimos en una playa de Perú insistieron que los acompañara hasta Argentina; pero ya no me quedaban hilos para hacer más manillas y los lápices de colores y los pasteles se me habían acabado, por lo que tampoco podía hacer más dibujos. Me devolví en bus y echando dedo. Cuando llegue a Quito me encontré con la noticia de que mi papá se había deprimido de esta situación y se había devuelto a Colombia a vivir con la primera esposa en Bogotá, mi mamá creyó que a mi me habían secuestrado y lo único que hizo fue llorar, mi hermana ni siquiera me saludó y no me habló por un buen tiempo.

Me matricule en el colegio unas semanas después, en el mismo en el que estudia Paul, un muchacho unos años mayor que yo, que visita a menudo el restaurante, y con el que hablo de música. Tambien toca la guitarra y tiene una pedalera de efectos y un buen amplificador, en las tardes voy a ala casa de el y tocamos cobres de los Misfits, hay veces que llevamos todo a la terraza de mi casa y subimos los parlantes del equipo, ponemos musica a todo volumen y por el amplificador hacemos las guitarras de lo que este sonando, ya me saque Lucky de Radiohead.

Hace como quince días que llame a Andrea a la casa, que pena llame tardísimo, pero pues como desde hace dos años que no sabía nada de mí pues no le importó. Casi lloramos cuando hablamos, estaba bravísima porque no me había comunicado con nadie, prometí escribirle al mail, ella me pidió mi dirección y los teléfonos de mi casa y el restaurante, prometió que mañana en el colegio le daría la buena noticia a todos y que después de clases irían a un Telecom y me llamarían.

EL EXILIO (en quito no hay estrellas) Parte2

Después montamos el restaurante de comida típica colombiana, y nos comenzó a ir rebién, acá nos enteramos que la colonia colombiana es grandísima y pues ellos se volvieron nuestra clientela, ¿creo que esto ya lo había dicho?, bueno me comenzaron a pagar dizque pa que ahorra pal colegio, pero yo cogí esa plata y con Julio, un amigo, me metí al mundo del alpinismo, si algo tiene Ecuador son volcanes, a los que son fáciles de acceder. Me volví un duro en eso, aprendí a hacer nudos y a montar todo el equipo. Después de unos meses me fui Julio para Chile, caminado y echando dedo. Hay dos rutas para hacer el viaje, una es por la sierra y otra por la costa. Nosotros nos fuimos por la costa, mochila al hombro, y materiales para hacer manillas y collares y así levantarnos el diario pa poder comer.
El mismo día que me plantearon esa aventura dije que si, y sin avisarle a nadie me fui para mi casa con Julio y Ernesto un amigo de el que apenas conocía, e hicimos maletas. Me fui así no mas sin ni siquiera dejar una nota, saque debajo del colchón doscientos dólares que tenía ahorrado, mi caja de pasteles y papeles para pintar, mis botas de alpinismo, y una brújula. En ese viaje me eché como cuatro meses, al segundo mes llame a mi casa y mi mama casi me mata por el teléfono, en guayaquil me enteré que el hijueputa de Ernesto se había robado la plancha de mi casa mientras empacaba, y la había guardado para un caso de emergencia. El hijueputa había cargado la plancha hasta acá y ahora nos daba comida. Tan buena gente el malparido y yo doblado del hambre no le podía decir nada. Ese parche fue muy bacano, pero si lo hiciera de nuevo lo haría con gente que de verdad confiara, que no te van robar, porque lo de la plancha no fue lo único. En el camino se conoce a gente otra manada de hijueputas

EL EXILIO (en quito no hay estrellas)

Llegó la hora, mi papá se adelantó y ya tiene más o menos todo acomodado en Quito para que nosotros lleguemos. Ni siquiera alcance a completar el año escolar, mi hermana adelanto trabajo en la U como loca, me voy con ella y mi madre. Dejo a mis amigos a mi novia y; mi novia como la extrañaré, ni siquiera a ella pude decirle la verdad, decirle que no la abandonaba que no le habían ofrecido ningún trabajo a mi papá, ni nada de esas pendejadas, simplemente estabamos engrosando las listas de la extorsión y las amenazas. Ellos han ido a despedirme al Terminal de Transportes, Rafa me ha regalado Angelitos Empantanados de Andres Caicedo, todos lo han firmado y me han escrito sus mails y teléfonos. No se si ya se dan cuenta de cómo es la cosa de ahora en adelante:
Me voy a otro país porque estaban extorsionando a mi viejo. Y casi nos secuestran. Nos vamos a Ecuador, sin conocer a nadie, y justo cuando ese país esta en crisis económica.

Quito es inmundo, sucio, frío y lleno de indios. Que además de no hablar español huelen asqueroso, es que hay que ver lo que es estar en el Trole en la hora pico y se suba una señora con sus vestidos tradicionales y un niñito famélico amarrado en la espalda. Que mierda, nuestros antepasado son la escoria de nuestra sociedad. Por aquí me bajo: en la 10 de Agosto con Mañosca. Aquí en este local que parece una bodega queda el local “Lolita” como la película de Kubrick, solo que las que atienden son mi mamá y la fea de mi hermana. “Comida típica colombiana”, nos va bien porque la comida de acá es asquerosa, y como hay mucho colombiano en este país pues la clientela es fija. Ufff que frío y yo sin guantes, será mejor caminar rápido para calentarnos.

Hace dos años que no se nada de mis amigos y ellos no saben nada de mí. Que podrido, dos años para superar todo esto, el exilio. Que maricón que soy a veces, cuando retrocedo y miro hacia atrás me doy cuenta de lo tonto e inmaduro que fui para afrontar un cambio en mi vida. Pero que más se le podía pedir a un pelado de 14 años. Pues apenas llegue me puse a trabajar, suerte con el estudio lo que necesitábamos era billete, trabaje en una central de abastos, cargando bultos de frijol, soya, arroz y otras maricadas.

SIENTO MUCHO LA DEMORA EN LA PUBLICACIÓN. ESTE ES UN ADELANTO DEL OTRO CAPITULO,

sin título

TRES AÑOS ATRÁS…(segunda parte)

Las cosas siguen mal por así decirlo. En mi casa nunca hay nadie, mi hermana hace lo posible por adelantar materias en la universidad, mi mama y mi papá voltean todos los días tocando puertas para ver quien nos ayuda, pero todas las noches es la misma historia: Nada. Nadie ayuda. Dice papá que la mas fácil es irnos al ecuador, porque ya nos pistearon de que habíamos estado averiguando en la embajada gringa las vueltas para pedir asilo. Lo único es que nos pidieron pruebas y las únicas que hay son nuestros testimonios. Y eso, solo el de mi papá que al el fue el que visitaron para pedirle plata. Al principio no nos dijo nada pero de un momento a otro las sumas que pedían se volvían más grandes y toco vender la finca y el carro y venirnos a venir a este barrio. Crisis económica, fue la excusa para salvar las apariencias (que necesidad tan inmunda). Seguimos en la espera de que algo suceda.

Esta tarde Paola me invito a almorzar a su casa después del colegio, sus padres trabajan todo el día y la empleada se va temprano, esta empleada es todo bien, nos hace el cuarto con los cuchos. Llegamos y almorzamos espaguetis, no nos cepillamos, como siempre hace un calor infernal salimos por el barrio atrás de la universidad libre nos fumamos medio bareto. 4pm sin ropa 4:10pm primera eyaculación 4:15pm video de Radiohead me dan ganas de cagar entro al baño lloro en silencio cuando termino me meto a la ducha la puerta del baño se abre y Paola entra a al ducha conmigo. Son las 8:30 y no se que hago en al calle, mañana tengo colegio y mi mama me va a dar cantaleta por no haber hecho tareas. Vuelvo a casa lo inevitable sucede extraño mi guitarra.

Esta noche es el asado en al casa de Juan. Que locura marcos ha llegado con dos botellas de Ron Jamaica, yo traje el asador y el carbón, hay un guacal de cerveza, mucha carne y papa. You´re lazy just stay in bed, you don´t want no money … suena Deep Purple a todo volumen los cigarrillos parecen infinitos el licor nos ha dado duro Paola se baña los pies en la tina donde estaban las cervezas donde solo hay agua del hielo derretido, hay mas trago, mas Jamaica, suena The Doors, well show me the way to the next little girl, oh don´t ask why, so if we don´t find the next little girl, I tell you we must die… bailamos mientras Marcos filma será un bonito recuerdo “parche estrella”. Terminamos bañados por la ducha de Juan su gran tamaño y fuerza nos fue llevando uno a uno. Estamos borrachos y pasados a cigarrillos los vecinos se quejaron de la musica de la bulla del cigarrillo y de la marihuana que no consumimos

“Parchestrella”: Rafa, Marcos y yo, cigarrillos, una caja de vino, una tarde de viento en mi ciudad en la loma de san Antonio leyendo fotocopias de las caricaturas de Quino y escuchando cuenteros y poetas que viven en la calle. Andrea, Paola y Mary ocasionalmente nos acompañan, hasta las 8pm que es lo máximo que las dejan salir. La loma de la cruz y san Antonio son sitios de mala reputación, repletos de jipis y drogadictos sin luz ni policía lo que la convierte en el escenario perfecto para escupir por las terrazas el amor y la soledad para compartir con los amigos escuchar a alguien tocar la guitarra y cantar mientras nos rascamos los granos de la cara. Recuerdo un cielo degradado de rosado a azul oscuro pasando por el naranja y el violeta lo recuerdo ahora en este quito sin estrellas.

Me olvidaba

TODO EMPIEZA POR UNA MUJER Y TRES AÑOS ATRAS... hacen parte de una misma historia que estoy escribiendo y a medida que salga la voy publicando....(por si a alguien le interesa) mientras tanto sigan buscando en el cielo quien los rescate del planeta trampa.

TRES AÑOS ATRÁS….

Una vez más llego tarde al colegio, jueputa, y otra vez me van a poner una anotación en el observador de disciplina por además de llegar tarde traer unos zapatos distintos a los del uniforme. Odio estar sentado en esta oficina, esta cucha es asquerosa, la hitler le decimos, es gorda, bajita y siempre usa sacos bordados a mano, con un vestido que le tapa todo el cuello y le llega hasta los tobillos. Me mira con cara de desaprobación sobre sus lentes de lectura mientras me habla de cosas que no me interesan y no se que de Jesucristo. Al leer la dirección de mi residencia, se aterra que apenas viviendo a tres cuadras de este mugrosos colegio llegue siempre tarde. Espera a que se acabe la primera hora y me deja ir. Fantástico ahora tendré que desatracarme en mi ya atrasado cuaderno. Ahí en la ventana están ellos, se cagan de la risa al verme llegar – entonces que chepe como le fue con la hitler – me saluda rafa de manera burlona, saludo a los demás y le doy un beso a mi novia la cual me abraza y me toca el culo. Le pregunto al gordo de Sergio que siempre se sienta detrás mío, si tiene algo de comer que por salir de prisa no pude desayunar me alcanza uno de los pingüinos marinela que se esta comiendo no es exactamanete un desayuno pero me ayuda bastante a pasar el hambre. Que absurdo mentirle a los amigos pero ya es bastante engorroso lo que esta pasando en casa y decirles que no hay nada que comer en mi casa llevaría de una pregunta a otra y así se enterarían de lo de mi papá y todos en casa juramos que nadie debía enterarse de nada. Hoy pienso vender la guitarra, porque ya estoy mamado de no comer nada en los recreos, aunque en la lonchera de marcos siempre hay comida de sobra. Es el único que no compra comida en al cafetería, su mamá no lo deja, por eso compra mecato en el mercado y le hace un sándwich todas las mañanas, y si es por plata siempre esta su hermano menor que nos presta cualquier dos mil pesos. Ya casi se acaba el año y estamos pensando en hacer un asado para celebrar que pasamos a décimo y que ya casi nos graduamos de este cochino colegio.